La Policia encuentra 125 kilos de explosivos en el zulo de ETA
La Guardia Civil ha encontrado 125 kilos de componentes explosivos, pentrita, una docena de detonadores y temporizadores en un zulo de ETA en Huesca, hallado tras la detención de dos etarras el domingo en Guipúzcoa. El ministro del Interior asegura que "fue necesario el uso de la fuerza" para detener a uno de ellos, Igor Portu, puesto que intentó huir. El etarra continúa hospitalizado con múltiples contusiones.
Efectivos de la lucha antiterrorista investigan el zulo de ETA localizado ayer por la tarde en el puerto de la Guarguera, en el término municipal oscense de Sabiñánigo. En él se han encontrado125 kilos de componentes explosivos, pentrita, una docena de detonadores y temporizadores.
La banda terrorista también tenía escondidos detonadores y temporizadores para la activación de artefactos explosivos, y nueve rollos de cordón detonante de hasta dos metros de longitud. Junto a ello, la Guardia Civil ha encontrado una pequeña cantidad de pentrita, que apenas alcanza los 100 gramos de peso.
Según los investigadores, Igor Portu y Martín Sarasola, formaban un célula de apoyo, operativa desde hace dos años. Eran considerados como "legales" hasta ahora no fichados. Servían como enlaces o correos. Su misión era el reparto de armas y explosivos a miembros de comandos operativos. En los registros a sus domicilios se han encontrado dos ordenadores y material informático, que está siendo analizado y no se descartan nuevas detenciones.
El ingreso hospitalario del presunto miembro de ETA Igor Portu concentraba ayer por la tarde a unos 200 simpatizantes de Azkatasuna a las puertas del Hospital Donostia. No se creen la versión dada por el Gobierno y así lo dejaban claro sus pancartas.
Según el parte médico, el detenido sufre múltiples contusiones, una costilla rota y neumotórax. Según la Guardia Civil las lesiones se producen en el momento de su captura al tener que emplear la fuerza. A juicio del Gobierno, empleando la fuerza reglamentaria necesaria. "Para proceder a esta detención, la Guardia Civil tuvo que emplear la fuerza, y fruto de esa fuerza son las lesiones de distinta consideración que tienen los dos presuntos etarras", asegura Alfredo Pérez Rubalcaba.
Un juzgado de San Sebastián ya ha abierto una investigación sobre este hecho. En el momento de su detención, Portu y su compañero Martín Sarasola portaban dos revólveres envueltos en papel de celofán. Las armas fueron robadas de una fabrica francesa en el año 2006, un asalto en el que la banda terrorista sustrajo más de 300 pistolas.
La banda terrorista también tenía escondidos detonadores y temporizadores para la activación de artefactos explosivos, y nueve rollos de cordón detonante de hasta dos metros de longitud. Junto a ello, la Guardia Civil ha encontrado una pequeña cantidad de pentrita, que apenas alcanza los 100 gramos de peso.
Según los investigadores, Igor Portu y Martín Sarasola, formaban un célula de apoyo, operativa desde hace dos años. Eran considerados como "legales" hasta ahora no fichados. Servían como enlaces o correos. Su misión era el reparto de armas y explosivos a miembros de comandos operativos. En los registros a sus domicilios se han encontrado dos ordenadores y material informático, que está siendo analizado y no se descartan nuevas detenciones.
El ingreso hospitalario del presunto miembro de ETA Igor Portu concentraba ayer por la tarde a unos 200 simpatizantes de Azkatasuna a las puertas del Hospital Donostia. No se creen la versión dada por el Gobierno y así lo dejaban claro sus pancartas.
Según el parte médico, el detenido sufre múltiples contusiones, una costilla rota y neumotórax. Según la Guardia Civil las lesiones se producen en el momento de su captura al tener que emplear la fuerza. A juicio del Gobierno, empleando la fuerza reglamentaria necesaria. "Para proceder a esta detención, la Guardia Civil tuvo que emplear la fuerza, y fruto de esa fuerza son las lesiones de distinta consideración que tienen los dos presuntos etarras", asegura Alfredo Pérez Rubalcaba.
Un juzgado de San Sebastián ya ha abierto una investigación sobre este hecho. En el momento de su detención, Portu y su compañero Martín Sarasola portaban dos revólveres envueltos en papel de celofán. Las armas fueron robadas de una fabrica francesa en el año 2006, un asalto en el que la banda terrorista sustrajo más de 300 pistolas.



del.icio.us
Digg
Comentarios (0 publicados):
Comenta la noticia