Despiden a una mujer en coma por faltar al trabajo
La empresa El Punt del Peix, con sede en Palau Solità i Plegamans (Barcelona), ha despedido a una trabajadora en coma ya que prefieren pagar un despido improcedente a tener que costear la baja.
Una empresa de Barcelona ha decidido despedir a una empleada que se encuentra en coma desde el pasado 15 de septiembre tras haber sufrido un grave accidente de moto.
El Punt del Peix, empresa dedicada a la venta de pescado, ha enviado una carta de despido a la joven por no acudir al trabajo. Prefieren pagar un despido improcedente a tener que costear la baja.
El Col-lectiu Ronda ha denunciado hoy el caso, asegurando que se trata de un "despropósito", y considera "muy grave" la actitud de la dirección de la compañía.
El Punt del Peix, empresa dedicada a la venta de pescado, ha enviado una carta de despido a la joven por no acudir al trabajo. Prefieren pagar un despido improcedente a tener que costear la baja.
El Col-lectiu Ronda ha denunciado hoy el caso, asegurando que se trata de un "despropósito", y considera "muy grave" la actitud de la dirección de la compañía.
Montserrat Casares, madre de S.T.C., ha explicado que la familia comunicó el accidente que sufrió su hija a la empresa El Punt del Peix, donde trabajaba, el pasado mes de septiembre y que desde entonces ha entregado los partes de baja, tal y como marca la legislación laboral.
La empresa informó a finales de septiembre a un hermano de la joven que iba a despedirla, alegando faltas repetidas e injustificadas de asistencia y puntualidad.
La empresa informó a finales de septiembre a un hermano de la joven que iba a despedirla, alegando faltas repetidas e injustificadas de asistencia y puntualidad.
La madre de S.T.C. ha rechazado hoy este argumento y ha indicado que la familia ha entregado la baja y los partes correspondientes, por lo que la empresa conocía sobradamente la situación de salud en la que se encuentra su hija, ingresada en coma en el hospital del Valle de Hebrón de Barcelona desde mediados de septiembre. "Este despido no tiene justificación -ha indicado Casares-. No lo puedo entender.
Para mí, es vergonzoso. Como madre, estoy dolida y moralmente destrozada, igual que toda la familia". Según ha explicado la madre, la mujer despedida volvía a su casa de pasar la tarde con unas amigas cuando cayó y se rompió tres costillas, que le afectaron un pulmón y tuvo una parada cardiorrespiratoria.
Desde mediados de septiembre, se encuentra ingresada en la UVI del Hospital del Valle de Hebrón en coma y los médicos han comentado a la familia que podría quedar en estado vegetativo.
Atlas



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