Desarticulada una banda peruana de ladrones de autopista
Los Mossos d'Esquadra ha detenido a cuatro personas en una operación que ha permitido desarticular al grupo más activo de ladrones de autopista en Catalunya, acusado de cometer 50 robos a turistas, a los que hacían parar el vehículo avisándoles de un falso reventón para sustraerles objetos de valor.
Según ha informado hoy la policía catalana, los cuatro detenidos, de los que dos ya han ingresado en prisión por orden judicial, actuaban sobre todo en las autopistas del área metropolitana de Barcelona, donde abordaban especialmente a turistas para aprovecharse de su menor capacidad de reacción.
Los dos detenidos que ya han ingresado en prisión son Saúl S.C., de 33 años y domicilio desconocido, y Óscar B.S., de 30 años y vecino de L'Hospitalet de Llobregat, ambos de nacionalidad peruana; mientras que los dos que han quedado en libertad con cargos son José Luis G.H., de 42 años y vecino de L'Hospitalet, y Jorge Luis R.C., de 31 y también de L'Hospitalet. Sin embargo, los Mossos sospechan que estos dos últimos detenidos han aportado documentación falsa, ya que están convencidos de que en realidad también son nacionalidad peruana y tratan de hacerse pasar por cubanos, porque con este país no existe ningún acuerdo de extradición.
Hasta el momento, la policía catalana les ha atribuido un total de 34 robos en autopistas, si bien aún tratan de imputarles otros 20 asaltos.
Una vez seleccionaban a la víctima, los detenidos le tiraban un objeto a su vehículo, normalmente una piedra, y se situaban en paralelo para avisarles de que habían sufrido un reventón -lo que era falso-, para que se pararan en el arcén o en un área de descanso.
Cuando lograban que el vehículo se detuviera, los detenidos aprovechaban un descuido de sus víctimas para robarles los objetos de valor del interior del vehículo e incluso, en ocasiones, les sustraían el turismo, para poder seguir cometiendo nuevos asaltos, cambiando la matrícula para despistar a la policía.
La mayoría de los robos atribuidos a este grupo se han cometido en la C-58, la C-33, la AP-2 y la C-32, si bien en septiembre y octubre se centraron en la AP-7, a su paso por el Vallès, especialmente en los municipios de La Roca, Sant Cugat, Mollet, Llinars, Cerdanyola, Rubí y Castellbisbal, y por el Baix Llobregat, en Martorell y El Prat.
Los dos detenidos que ya han ingresado en prisión son Saúl S.C., de 33 años y domicilio desconocido, y Óscar B.S., de 30 años y vecino de L'Hospitalet de Llobregat, ambos de nacionalidad peruana; mientras que los dos que han quedado en libertad con cargos son José Luis G.H., de 42 años y vecino de L'Hospitalet, y Jorge Luis R.C., de 31 y también de L'Hospitalet. Sin embargo, los Mossos sospechan que estos dos últimos detenidos han aportado documentación falsa, ya que están convencidos de que en realidad también son nacionalidad peruana y tratan de hacerse pasar por cubanos, porque con este país no existe ningún acuerdo de extradición.
Hasta el momento, la policía catalana les ha atribuido un total de 34 robos en autopistas, si bien aún tratan de imputarles otros 20 asaltos.
Una vez seleccionaban a la víctima, los detenidos le tiraban un objeto a su vehículo, normalmente una piedra, y se situaban en paralelo para avisarles de que habían sufrido un reventón -lo que era falso-, para que se pararan en el arcén o en un área de descanso.
Cuando lograban que el vehículo se detuviera, los detenidos aprovechaban un descuido de sus víctimas para robarles los objetos de valor del interior del vehículo e incluso, en ocasiones, les sustraían el turismo, para poder seguir cometiendo nuevos asaltos, cambiando la matrícula para despistar a la policía.
La mayoría de los robos atribuidos a este grupo se han cometido en la C-58, la C-33, la AP-2 y la C-32, si bien en septiembre y octubre se centraron en la AP-7, a su paso por el Vallès, especialmente en los municipios de La Roca, Sant Cugat, Mollet, Llinars, Cerdanyola, Rubí y Castellbisbal, y por el Baix Llobregat, en Martorell y El Prat.
Variantes del método pincha-ruedas
Este método es ya un clásico en Barcelona, dependiendo de la banda existen diferentes variantes.
Una de ellas consiste en que un motorista alerta a un conductor de que una de las ruedas posteriores está pinchada, por lo que debe detenerse.
En el momento en que la víctima se detiene, un buen samaritano aparece de la nada para socorrer al accidentado y ayudarle a cambiar la rueda. En realidad, lo que intenta es distraer su atención para que sus cómplices aprovechen para vaciar de objetos de valor el interior del vehículo.
En el momento en que la víctima se detiene, un buen samaritano aparece de la nada para socorrer al accidentado y ayudarle a cambiar la rueda. En realidad, lo que intenta es distraer su atención para que sus cómplices aprovechen para vaciar de objetos de valor el interior del vehículo.
Precisamente, estos coches robados suelen ser utilizados para chocar por detrás con las próximas víctimas y proceder de nuevo con el mismo modus operandi.
EFE



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