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¿Por qué deberías adquirir un seguro de responsabilidad civil para tu negocio?

Sin importar qué tipo de empresa o negocio tengas, contar con un seguro de responsabilidad civil es muy necesario, pues en cualquier actividad profesional estamos expuestos a diversos riesgos.

Por ejemplo: perder todo el dinero invertido, problemas con los socios del proyecto, disputas y demandas de clientes. Y en todos ellos, se desembocará en un proceso judicial que desembocará en sanciones económicas que podrían derrumbar todo tu negocio.

Con un seguro de responsabilidad civil definitivamente evitarás todo esto y estarás completamente protegido. A continuación, te contamos cómo.

Tipos de coberturas del seguro de responsabilidad civil.

Hay muchísimos tipos de seguros de esta clase, casi tantas como la variedad de empresas, pues las demandas de una escuela no serán las mismas de una empresa de software.

Pero, en general, existen dos grandes categorías, la del seguro general que simplemente cubre las reclamaciones que se reciban por daños materiales, personales o directos a un tercero.

Esta clase de seguros incluye una cuota periódica para los servicios de la defensa judicial y es el ideal si en tu negocio prima la producción física (construcción, agricultura) y el trabajo.

Esto se debe a que gran parte de los errores que se cometen suelen ser culpa de los trabajadores. Pese a esto, si lo que estás buscando es un seguro que cubra errores profesionales que no tengan una base material, lo tuyo es uno de responsabilidad civil profesional.

Esta clase tiene todas las coberturas que te mencionamos en el general, pero permite compensaciones en torno a temas de pérdida y destrucción de expedientes, además de la mediación gratuita en torno a asuntos mercantiles y civiles.

¿Que debes tener en cuenta en torno a estos seguros?

En los seguros de responsabilidad civil es posible añadir garantías y servicios extras para la protección de nuestro personal y empresa, esto es muy importante no sólo para cuando nosotros cometamos un error, sino para cuando nos cometan algún agravio.

Un ejemplo claro de las garantías extras más buscadas son las coberturas por denuncia y reclamación a terceros por haber vulnerado nuestra propiedad industrial, material o intelectual.

La reclamación judicial en torno a facturas impagadas o por infracciones en las patentes, aunque para esto último re recomendamos usar un seguro muy específico, en especial de una firma que esté familiarizada con esta clase conflictos.

El precio de esta clase de seguros va a variar según la actividad que desempeñemos en nuestro negocio, el riesgo al que estemos expuestos, las garantías que podamos demostrar tener en torno a la calidad y seguridad de nuestros servicios y hasta el tiempo que querremos estar protegidos.

Por último, debes saber que existen seguros de esta clase que son algo así como “express” y son contractos por las empresas sólo para momentos muy específicos, como algún evento público, etc, lo que permite abaratar los costos.

Sin embargo, no es recomendable realizar esto de forma frecuente, porque al final gastarás más dinero del que realmente deberías si adquieras dicho seguro por un tiempo prolongado.