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Jack el Destripador Parte 1

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Los hechos de 1888; El Reino del Terror

Entre el verano y el otoño de 1888, en la zona más al este de Londres (el llamado East End, alrededor del barrio de Whitechapel) se produjeron una serie de asesinatos de mujeres que inicialmente fueron atribuidos a un único autor, llamado en términos genéricos “El asesino de Whitechapel”. Hasta un total de once asesinatos podrían ser de la serie, si bien como plantea Phillip Sugden3, uno de los autores mejor considerados en este campo, los crímenes del mismo autor fueron “al menos cuatro, probablemente seis, sólo posiblemente ocho”.

Oficialmente, la mayoría de los Ripperólogos o investigadores de los crímenes de Whitechapel, le atribuyen sólo cinco de los asesinatos, las llamadas cinco víctimas canónicas, aunque recientemente ha ido cobrando cada vez más fuerza la idea de que Martha Tabram (asesinada la madrugada del 7 de agosto de 1888), que recibió 39 puñaladas en tórax, abdomen y zona genital, pudo haber sido el primero de sus crímenes. En Whitechapel y los barrios adyacentes como Spitalfields, era donde vivían -casi siempre en albergues miserables- las clases más humildes de la sociedad victoriana y allí los delitos contra la propiedad, las agresiones y las peleas eran frecuentes. Las cinco víctimas canónicas pertenecían al segmento más pobre y desfavorecido de esas clases; prostitutas y alcohólicas, varias de ellas estaban además enfermas:

1. Mary Ann Nichols (Polly Nichols); hallada muerta en la madrugada del 31 de agosto de 1888 en Buck's Row. Degollada, con signos de estrangulación total o parcial y una gran herida en el abdomen. Su ropa estaba colocada por encima de la cintura y la parte inferior del tronco quedaba expuesta, mostrando los genitales y el abdomen.

2. Annie Chapman (Dark Annie); encontrada al amanecer del 8 de septiembre de 1888 en el patio trasero del número 29 de Hanbury Street. Degollada, con signos de estrangulación y destripada; el asesino se llevó su útero como trofeo mostrando en su extirpación conocimientos anatómicos de la pelvis femenina y habilidad en el uso del cuchillo.

3. Elizabeth Stride (Long Liz). Encontrada en la madrugada del 30 de septiembre de 1888 en la parte trasera del número 40 de Berner Street-Dutfield's Yard. Degollada y con posibles signos de estrangulamiento, pero sin mutilaciones. Aun sangraba por la garganta cuando fue descubierta.

4. Catharine Eddowes (Kate Conway, Kate o Mary Kelly); La segunda víctima del llamado "doble evento" ocurrido el 30 de septiembre de 1888, apareció en Mitre Square. Degollada y severamente mutilada en cara y abdomen, le extirparon el útero-sin habilidad esta vez- y el riñón izquierdo, éste sí cuidadosamente extraído, según la autopsia.

5. Marie Jeannette Kelly (alias Black Mary), hallada avanzada la mañana del 9 de noviembre de 1888, en su habitación número 13 de Miller's Court, un patio de vecinos accesible desde Dorset Street. Encontraron lo que quedaba de su cuerpo sobre su cama, con sus vísceras abdominales diseminadas por toda la cama y sobre una mesa. Su hígado y senos habían sido extirpados; sus orejas, cercenadas, igual que su nariz, y sus riñones, extraídos con precisión. El corazón jamás fue encontrado. La visión de las fotografías de la escena de este crimen, que han llegado a nuestros días, es estremecedora.



También hay quien discute incluir en la serie a algunas de estas víctimas canónicas, fundamentalmente a Long Liz-por la ausencia de mutilación abdominal- y a Mary Kelly (MJK), tanto por ser muy diferente en edad y características a las otras cuatro, como por lo severo de sus mutilaciones y además, haber sido la única hallada bajo techo.

Posteriormente ocurrieron varios otros asesinatos semejantes en la zona (Rose Mylett, Alice Mackenzie y Frances Cole, principalmente) hasta febrero de 1991; aunque éstas no parecen contar con la "firma" del asesino (aquello que éste hace en la escena del crimen sin que sea necesario para conseguir la muerte de su víctima) que es habitualmente invariable y no se encontraría presente en estos últimos asesinatos y sí en las canónicas (5C) y Martha Tabram4. El modus operandi (MO) o método que usaba el asesino para matar, es más dinámico y puede depurarse con el paso del tiempo (Ej. Martha Tabram versus las 5C).

Parece que el asesino se hacía pasar por un cliente. Una vez contratados los servicios de las prostitutas, éstas lo llevaban a un lugar alejado y allí, situándose a su espalda como era costumbre en esos casos, posiblemente las estrangulaba primero-para evitar resistencia, ruidos y sangrado- las tumbaba después con su costado izquierdo sobre el suelo y las degollaba con la mano derecha, cortando de izquierda a derecha para que murieran desangradas, si la estrangulación no había sido completa. Posteriormente realizaba las diversas mutilaciones. Todo ello, en la mayoría de los casos, ocurrió de manera muy rápida, silenciosa y en la oscuridad.

Hasta aquí los hechos básicos, en resumen en unas 10 semanas, el asesino había matado, en una pequeña zona de Londres, a 5 ó 6 mujeres, prostitutas, alcohólicas, enfermas y cercanas a los 50 años de edad; excepto MJK, una belleza notable y 20 años más joven que el resto, con la que cometió su mayor barbaridad. Esta es la llamada historia oficial, la que figura en los libros más ortodoxos dedicados a Jack The Ripper5. Sin embargo, otras corrientes le atribuyen un mayor número de asesinatos6 e incluso algunas propuestas7 establecen que sólo pudieron ser cinco, precisamente porque los crímenes formaban parte de un plan preestablecido, de base ritual. El número de víctimas resulta una de las grandes cuestiones abiertas, ya que lo habitual de un asesino en serie, es que sólo deje de de cometer crímenes si muere, lo detienen o le resulta imposible por algún otro motivo.

La estación de los crímenes fue la que estadísticamente se demuestra como la de su mayor frecuencia, el periodo entre julio y septiembre. Esto ya fue sugerido por Leffingwell en 1892, mediante interpretación visual, en su estudio de los homicidios sucedidos en Inglaterra y Gales en la década de 1878 a 1887, y ha sido recientemente confirmado por un estudio de revisión8. Además, la noche del 6 al 7 de agosto de 1888 fue la de un lunes festivo, con luna nueva; la del 30 al 31 de agosto, la de un jueves laborable con la luna en cuarto menguante. En septiembre, la noche del 7 al 8 fue un viernes de luna nueva; la del 29 al 30, noche de un sábado en cuarto menguante. La última noche del ciclo criminal, del 8 al 9 de noviembre, era la de un lunes de luna nueva, previo a un martes festivo (Procesión del Alcalde de Londres). En ninguna de estas noches, la iluminación lunar llegaba a un tercio de sus posibilidades, lo que implica que el asesino realizó sus actos en una gran oscuridad; sí bien en el segundo (ya había amanecido) y en el último (en el interior) de sus crímenes, pudo tener más luz.

Otro de los aspectos más interesantes del caso es el de las cartas , presuntamente del asesino, recibidas por la policía o los medios de comunicación y que le sirvieron para acuñar un “nom de guerre”. De hecho, antes del doble evento, el asesino ya fue conocido como "Delantal de Cuero" (Leather Apron) tras las declaraciones de algunas prostitutas sobre un agresor habitual y el delantal que se encontró en el patio dónde apareció el cadáver de Dark Annie.

El 29 de septiembre llegó a Scotland Yard una misiva que, dos días antes, había sido recibida por la Agencia Central de Noticias (Central News) de Londres, fechada el 25 de septiembre y escrita con tinta roja. Tanto sus primeras palabras “Dear Boss” (que le han el dado nombre a esta carta, que actualmente se conserva en el Museo Negro de Scotland Yard) como su firma, que han tenido mucho que ver con la leyenda por la que este crimen ha pasado a la historia; han sido usadas como un símbolo de los crímenes, a pesar de que actualmente no se considera que fuera enviada por el asesino, sino que se le atribuye a unos emprendedores periodistas.


La policía cometió el error de publicar reproducciones de la carta, en panfletos y en los periódicos, esperando que alguien reconociese la caligrafía y pudiese aportar alguna pista sobre el asesino, con tres consecuencias a cual peor; se extendió el clima de terror, se recibieron centenares de cartas semejantes y se asumió que las cartas las había enviado el asesino, con todo lo que ello podía significar.

El lunes, tras la noche del sábado en la que ocurrieron las muertes de Elizabeth Stride y Kate Eddowes, se recibió en la Central News una tarjeta postal, con la misma caligrafía de la carta, y conocida como “Saucy Jacky” en la que se hacía referencia tanto al doble evento, como a la carta previa "Dear Boss". Ambas piezas se consideran mayoritariamente hoy por los investigadores, la obra maestra, cuidadosamente manuscrita por un "emprendedor reportero" y cuyo guión procedería, precisamente, del Jefe de la Agencia Central News.

La carta con los máximos visos de verosimilitud fue la que llegó, en una caja de cartón, el 16 de octubre al empresario George Lusk, presidente del Comité de Vigilancia de Whitechapel, formado por ciudadanos que patrullaban las calles en ayuda de las fuerzas policiales. El paquete de cartón contenía, también, la mitad de un riñón humano conservado en destilados y según la carta adjunta, remitida "desde el infierno", el resto de la víscera se lo había comido frito el autor de la carta que, de manera llamativa, no la firmaba Jack The Ripper.



"From Hell", además del nombre con el que actualmente se conoce a la carta, es el título de un magnífico cómic10 basado en el libro "The Final Solution", de Stephen Knight y la posterior película protagonizada por Johnny Deep. Todo ello, alrededor de la llamada Conspiración Real, que mezcla en el asunto a la Masonería y la Monarquía británica, con Sir William Gull como asesino.

Los detractores de esta carta, argumentan que era la broma de algún estudiante de medicina porque alguna de las declaraciones hechas a la prensa por los médicos de la época que examinaron el medio riñón, indica que estaba demasiado "fresco" para ser de Eddowes. No obstante, existen múltiples circunstancias que me llevan a la convicción personal de que aquella era, efectivamente, la mitad del riñón de Eddowes y la carta era genuina.

El Dr. Openshaw, patólogo del Hospital de Londres que examinó el riñón en primer lugar junto con el Dr. Reed, a quien Mr. Aarons un ayudante de Mr. Lusk, había llevado la pieza para decidir si podía ser o no un asunto serio; le hizo a su colega unos comentarios desde su experto punto de vista. Una referencia de lo dicho por el Dr. Openshaw al Dr. Reed, tal y como lo declaró a la prensa Mr. Aarons para justificar haber llevado el paquete con la carta y el medio riñón a la policía, se publicó el día 19 de octubre de 1888 en el Times, el Daily Telegraph y el Star, indicando:

1. Que el medio riñón era humano, izquierdo, había sido conservado en destilados durante un tiempo difícil de determinar, aunque podría ser de las tres semanas trascurridas desde el asesinato de Eddowes.

2. Que era de una mujer, adulta y de mediana edad, que estaba enferma de una variante de la Enfermedad de Bright (nefritis o glomerulonefritis) llamada en inglés “Ginny Kidney” por relacionarse con el alcoholismo.

Aunque al día siguiente publicó el Star una entrevista con Openshaw en la que éste matizaba lo publicado el día anterior, indicando que sólo podría afirmar que se trataba de la mitad de un riñón izquierdo humano; hay que entender que el caso estaba ya en manos de la policía y que ésta no tenía el menor interés en darle publicidad al riñón y aún menos a su autenticidad. En ese sentido, el Inspector James McWilliam, de la Policía de la City de Londres, escribió en su informe al respecto del riñón, que había sido examinado por el Dr. Gordon Brown, cirujano de la Policía: “Se están realizando todos los esfuerzos posibles para rastrear al remitente, pero no es deseable que se dé publicidad a la opinión del doctor ni a las acciones que, en consecuencia, se están llevando a cabo”.

Debemos hacer notar aquí dos detalles; que el riñón le fue entregado al Dr. Gordon Brown de la Policía de la City y no al Dr. Bagster Phillips, de la Policía Metropolitana. El único asesinato del destripador cometido en la zona bajo jurisdicción de la Policía de la City era, precisamente, el de Eddowes, cuyo riñón izquierdo había sido extirpado. El mencionado Dr. Gordon Brown, en su autopsia de Eddowes, realizada antes de recibirse el paquete, ya indicó que el riñón derecho mostraba signos macroscópicos de enfermedad (congestión de la base de las pirámides renales). Dado que el informe de ésta autopsia no se había hecho público aún en la fecha en la que apareció en la prensa la posibilidad de que el medio riñón enviado estuviese enfermo, es evidente que ésta circunstancia no podría nunca ser una invención de Mr. Aarons, sino algo que realmente le hubiese dicho el Dr. Reed, atribuyéndolo al Dr. Openshaw.

Por último, el que fuese Comisario en funciones de la Policía de la City en la época de los asesinatos, Sir Henry Smith aporta algunos datos más en sus memorias: “La arteria renal mide tres pulgadas. Dos pulgadas permanecieron en el cadáver, una pulgada permaneció unida al riñón. El riñón del cadáver presentaba un estadío avanzado de la enfermedad de Bright; el riñón que me fue enviado se encontraba en un estadío exactamente igual. Pero lo más importante de todo, Mr. Sutton, uno de los cirujanos de mayor prestigio del Hospital de Londres…y que era una de las mayores autoridades vivas sobre el riñón y su patología, dijo que apostaría su reputación a que el riñón que les había sido enviado había sido introducido en alcohol a las pocas horas de su extracción del cadáver.”



Este último aspecto es especialmente relevante porque descartaba, por una parte, que el riñón proviniese de una sala de disección, donde habría sido incluido en formalina y no en destilados, y por otra que hubiese sido un riñón tomado de un cadáver fallecido de muerte violenta, ya que en estos casos es preceptivo en los países de tradición jurídica anglosajona la realización de un proceso llamado “Inquest” en el que un representante de la Corona (llamado por ello “Coroner”) y el jurado deben establecer, en base a los testimonios y pruebas disponibles, si la muerte fue natural, accidental o criminal. Ese proceso hubiese retrasado más tiempo la disponibilidad del cuerpo, salvo para el médico que hiciese la autopsia.


CONTINUAR A JACK EL DESTRIPADOR PARTE 2

Jack el Destripador: Mito y realidad tras 120 años.

FUENTE: INTERPSIQUIS. 2007; (2007)

Antonio Domínguez-Muñoz.

Médico Internista. Asociación ACADEMIA


Comments (2 posted):

michi on 17 August, 2007 08:57:35
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Hola amigos me gusto mucho su blogg y la verdad que llegu? hasta ese sitio buscando las cartas de Jack The Ripper. Yo tambien tengo un blog que espero ustedes visiten y me hagan una sincera cr?tica. En el yo voy colgando info que me alegran y otras que me duelen mucho como esto de la guerra en medio oriente. La direccion es http://www.j4v13r.blogspot.com/ . Les mando un abrazo fuerte y libertario desde la cordillera de los Andes. Espero me rspondan.
mario on 08 July, 2008 07:16:14
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linda la historia quiero saber donde nacio y si lo agarraron a Aaron kosminki

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