Caso Abierto >> periodico digital especializado >> sucesos y cronica negra.: Pedro Jiménez, el asesino de Bellvitge Pedro Jiménez, el asesino de Bellvitge ================================================================================ Ivan Gil Bermejo on 05 June, 2008 07:32:00 En febrero de 2003, la Audiencia de Barcelona autorizó la salida del interno Pedro Jiménez. Tenía en cuenta que su condena se extinguía el 12 de diciembre de 2005 y que había sido «incluido en el programa para internos que han cometido este tipo de delitos, siendo la valoración muy favorable». El informe de la cárcel de Brians, en Barcelona, hablaba de «conducta adecuada al régimen interno», de «buena evolución en el programa de tratamiento específico para delincuentes sexuales». Sin embargo, en una salida gubernativa, el 28 de marzo de 2003, cometió una falta de amenazas. El día anterior, supuestamente, habría cometido la violación de Marta S., pero todavía nadie tenía conocimiento de ello, por lo cual lo único que se hizo fue privarle de un nuevo permiso de salida hasta el del fatídico octubre de 2004, en que presuntamente acabó con la vida de las dos policías. En el juicio por la violación a Marta S., que está pendiente de sentencia, el escrito del fiscal fue contundente. Advertía que Pedro Jiménez, que tiene 36 años de edad, «muestra una alta antisocialidad, con psicopatía de grado medio», y «no padece ninguna enfermedad, trastorno o anomalía psicopatológica, ni alteración o disminución de sus capacidades intelectivo-volitivas». En el caso del crimen de Bellvitge, de L´Hospitalet de Llobregat (Barcelona), dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía en prácticas, morían en su domicilio a manos de un delincuente. Eran Silvia Nogaledo, de 28 años de edad, y Aurora Rodríguez, de 23 años. Aquel día, precisamente Aurora celebraba su cumpleaños. Incendió el lugar del crimen Según la reconstrucción de los hechos, una de las víctimas regresaba a casa de madrugada después de hacer el turno de noche en su trabajo, cuando fue sorprendida por un hombre, que la obligó a punta de navaja a entrar en su piso. Una vez en el interior de la vivienda, tanto ella como su compañera fueron atadas y amordazadas. Fuentes próximas a la investigación (llevada por los Mossos d´Esquadra y el Cuerpo Nacional de Policía) han señalado que las dos fueron agredidas sexualmente. Tras la escena de violencia, el delincuente habría decidido dar muerte a las dos agentes. Una de las jóvenes habría recibido siete puñaladas y la otra cinco. Para que no quedara rastro de su paso por la escena del crimen, supuestamente el asesino prendió fuego a la casa. Un cuchillo en La Oca No transcurrieron muchas horas hasta que un cliente del famoso restaurante La Oca, situado en la céntrica plaza Francesc Macià junto a la avenida avenida Diagonal, encontrara en los baños del local un cuchillo y unas zapatillas deportivas. Las habría dejado el asesino para deshacerse del arma y de un calzado que le podía delatar. La Policía Científica actuó con toda celeridad. Obtuvo muestras biológicas (de semen y cabellos del agresor) y encontró pistas relacionadas con el teléfono móvil del asesino. Todo fue muy rápido. A los tres días, la Guardia Civil y los Mossos d´Esquadra detuvieron en Girona a Pedro Jiménez García, en la barraca de otro delincuente con el que había coincidido en prisión. El caso sigue bajo secreto de sumario, en manos de la titular del Juzgado de Instrucción número 4 de L´Hospitalet de Llobregat. Fuentes judiciales han explicado a este diario que se trata de una «cuestión compleja». Existen, según estas mismas fuentes, más de cincuenta restos que están siendo sometidos a análisis por parte del Instituto Nacional de Toxicología y que podrían incriminar al acusado. La investigación policial acusa a Pedro Jiménez de dos delitos de homicidio, dos delitos de agresión sexual y un delito de incendio. Dolors Massot