Tony Alexander King, el asesino de la costa del sol
El caso de Tony Bromwich, conocido así en su país natal, es la historia de un psicópata sexual que padecía impotencia y que ya acarreaba un largo historial criminal cuando decidió establecerse en España. Este depredador consiguió, en el poco tiempo que estuvo libre por España, cobrarse la vida de al menos dos muchachas y ser sospechoso de otros asesinatos que podrían llevar su sello.
Mucha gente que estuvo ligada al círculo personal de Tony Bromwich, siempre coincidió en varias cosas: era un tipo más bien retraído y callado, que nunca se caracterizó por su inteligencia y con una particular obsesión por su musculatura. Practicaba culturismo y consumía esteroides en exceso, todo centrado en rendirle culto a su cuerpo, hasta el extremo de llegar a padecer disfunciones sexuales por el abuso de estas sustancias.Otro de sus vicios era el alcohol. Bromwich era un bebedor empedernido y así, cuando se encontraba ebrio, se mostraba de una manera diferente. Allí arreciaba su personalidad petulante. Se encargaba de pavonear diciendo que ofrecía masajes gratis a mujeres, que había asesinado a los violadores de su hermana, que mantenía relaciones sexuales consentidas con menores y hasta que había ejecutado delitos mafiosos por encargo. Al fin y al cabo, ¿a qué otra persona se le hubiese ocurrido ponerse King (rey, en inglés) de apellido para rehacer su vida en otro país?. Únicamente a un fanfarrón.
EL ESTRANGULADOR DE HOLLOWAY
La conjunción de una personalidad psicopática y una disfunción eréctil puede generar en algunas personas trastornos graves que les llevarán a actuar con severidad en algún momento de sus vidas. Este ha sido el caso de muchos violadores seriales de la historia y este también lo fue el de Tony Alexander King. El padecimiento de impotencia y la falta de deseo sexual no están ligados. Así es como el “querer y no poder” se volvió insoportable y frustrante para Tony King que, a la larga, terminó encontrando regocijo en el crimen como descarga de sus pulsiones. Pero el instinto criminal de Tony no surgió por primera vez en España.
Era 1986 y el joven Tony de 21 años ya recibía su primer condena: un juez de Inglaterra, le imponía diez años de prisión por haber estrangulado por la espalda con la ayuda de un cable electrico y agredido sexualmente a cinco mujeres. A su vez, el colegiado dictaminó que su modus operandi estaba inducido por sus deficiencias sexuales.Cinco años a la sombra le dieron la posibilidad de recuperar a medias su libertad, pero tan solo fueron necesarias ocho semanas de su salida provisional, para que volviera ha actuar. Esta vez atacó a una mujer con una navaja, por lo cual tuvo que cumplir el resto de su condena.
Ya en 1995, Tony Bromwich estaba fuera de prisión. Fue el momento en el que decidió cambiar legalmente de identidad para pasar a llamarse Tony Alexander King. Pretendía quitarse de encima su anterior vida y para ello, dos años después, eligió mudarse a la Costa del Sol. Pero sus deseos de cambiar de aire quizás estuvieron condicionados en parte por su despedida criminal de las islas británicas. Justo cuando emigró, la policía de Surrey estaba apunto de detenerle.
Una estudiante húngara lo acusaba de haberla violado y hasta había logrado reconocer al ahora Tony King como el agresor, por medio de una fotografía. Pero la muchacha regresó a su país de origen y la extradición nunca se llevó a cabo. King ya estaba instalado en España y el caso ya había perdido fuerzas.
Tony estaba viviendo su nueva vida. Junto a su mujer, Cecilia Pantoja, escogió la zona de Málaga para reinsertarse en la sociedad, ya lejos -teóricamente- de la vida criminal. Lo que resulta inverosímil es que un peligroso transgresor sexual, con antecedentes por delitos graves, se instalara tranquilamente al sur de España, sin ser alertadas las autoridades españolas.
De hecho, las autoridades españolas si que habian sido alertadas por medio de un comunicado de Scotland Yard del ingreso del británico en España. En él, explicaban que Tony Alexander King poseía antecedentes penales en las islas británicas por estrangulamiento, agresión grave, posesión de arma e intento de robo, entre otros cargos. Sin contar que estaba libre desde 1995 y que en todos sus delitos había existido una motivación de tipo sexual, remarcando su potencial amenaza. Tal vez si la benemérita hubiera dado más importancia a estas recomendaciones, se hubieran evitado algo más que varios dolores de cabeza.
LOS CRIMENES DE ROCÍO WANNINKHOF Y SONIA CARABANTES
El 2 de septiembre de 1999 aparece el cuerpo sin vida de Rocío Wanninkhof, una joven que llevaba un mes desaparecida y que era buscada sin descanso por todos los agentes de la zona. El cadáver se encontraba desnudo y apuñalado. A partir de ese momento, un juego de errores, idas y venidas se dio en torno a este caso. Caso en el que, todavía hoy quedan algunas incógnitas, se tardó mucho tiempo en establecer quien había sido el principal ejecutor.


La primer sospecha, casi inmediata, recayó sobre la persona de Dolores Vázquez, una mujer de
procedencia gallega, de 48 años de edad, lesbiana, empleada de un hotel y ex pareja de la madre de la muchacha asesinada. Siempre se dijo que “Loli”, trataba muy mal a Rocío y nadie dudó que podía ser ella quien se hubiera encargado de poner fin a su vida. Incluso la madre de Wanninkhof no sembró dudas sobre esta posibilidad y la apoyó firmemente.
Sin demasiadas pruebas y basándose en conjeturas y en las contradicciones encontradas en las declaraciones de Dolores Vazquez, el juzgado dispuso prisión para ella, como culpable del crimen de Rocío.Según el fiscal de la causa, se trataba del “perfil delincuencial más verosímilmente considerado". Pero de Tony Alexander King, ese inglés violador del que había informado previamente la policía de Surrey por su peligrosidad potencial, no se había indagado nada, a pesar de estar radicado en la zona.
Casi cuatro años transcurrieron de aquel asesinato de Rocío Wanninkhof a la madrugada del 14 de agosto de 2003.
En aquella fatídica noche era asesinada Sonia Carabantes, una joven de la localidad de Coín, que había aparecido muerta en un descampado, en circunstancias similares a las de Rocío.
Todo parecía conducir al mismo criminal.
Y si Dolores Vázquez, quien se encontraba cumpliendo condena por la supuesta autoría del asesinato de Wanninkhof estaba encerrada, ¿quién había sido entonces?.
Tony Alexander King, sobre quien jamás habían recaído las sospechas, continuaba libre y campando a sus anchas. Si bien debió haberse detenido después del crimen de Rocío, no pudo evitar su instinto asesino.Así es que llegó rasguñado, herido y con sospechosas marcas -producidas según él por un accidente de tráfico- esa noche a su casa. A su mujer le quedaron dudas sobre su versión y no dudó en denunciarlo.
Poco tiempo después, el violador y asesino confesó ambos crímenes. Atrás quedaron las sospechas acerca de Dolores Vázquez y el asesino de las dos jóvenes ahora tenía nombre y apellido. Dos casos que probablemente podrían haberse evitado si se hubiese hecho caso a las advertencias que llegaron desde la policía británica sobre la peligrosidad de este individuo.King admitió que mató a Wanninkhof en las circunstancias anteriormente planteadas y también a Carabantes. A esta última la llevó a un descampado cerca de su domicilio, la golpeó hasta dejarla inconsciente, la subió al maletero de su vehículo y la vejó sexualmente. Después la estranguló con su camiseta y la dejó en ese paraje.
UN CRIMINAL IMPOSIBLE DE REINSERTAR
Actualmente, Tony Alexander King se encuentra cumpliendo una condena de 55 años de prisión a causa de estos dos homicidios con agravantes. El esquema planteado en ambos casos muestra una personalidad psicopática agravada. Generalmente, como otros tantos casos de violadores en serie, cuando reincide, decide acabar con sus futuras víctimas para que no lo reconozcan y así evitar la prisión. Pasó de, violar y estrangular, a simplemente asesinar. Una trayectoria criminal clásica. Más aun teniendo en cuenta que este tipo de criminales actúan una y otra vez, hasta que mueren o son detenidos.
También el de Sara Cameron, una muchacha de 23 años que fue muerta por asfixia en un descampado británico. Tony viajaba con asiduidad a las islas y se presume que podría haber utilizado sus visitas para cometer más de esta clase de crímenes. Además, el modus operandi coincide exactamente con sus acciones habituales.
La historia de las acciones de Tony Alexander King lo erigen como el clásico asesino motivado por sus instintos sexuales. El asesino que es capaz de pasear entre sus victimas, examinando sus movimientos, tratando de trabar amistad con ellas. Esperando la oportunidad para violar, y asesinar con total ferocidad, motivado por una fantasía que quiere revivir una y otra vez.
Por Carlos Cabezas López
Bibliografía:
EFE. lasprovincias.es. " La ex mujer de Tony King dice que sospechaba que era el asesino de Rocío".[En línea].[Consultado:11-09-2007].Disponible en: <http://www.lasprovincias.es/valencia/20061123/espana/mujer-tony-king-dice_200611232045.html>.El País."El asesinato de Sonia Caravantes".[Consultado:11-09-2007].Disponible en: <http://estaticos02.cache.el-mundo.net/elmundo/2003/graficos/ago/s3/desaparicion.swf>.
"Tony King: El Culebrón de la Costa".Adegüello.Enero, 2004.[Consultado:11-09-2007].Disponible en: <http://www.adeguello.net/ade2b.htm>.MARLASCA, M., RENDUELES, L. Así son, así matan.Madrid:Temas de hoy, 2002. Dolores Vazquez. ¿Falsa culpable?. p.197-222.
SILVA, L. Líneas de Sombra.Barcelona: Ediciones Destino, 2005. El hombre que estubo allí. p.83-93.



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