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Seguros de Jubilación vs Plan de Pensiones

Aunque a veces suenen parecido y al final su fin sea el mismo, los seguros de jubilación y los planes de jubilación son cosas totalmente diferentes y serán detalles fundamentales los que no sólo los diferenciarán, sino que hará que te inclines por alguno.

¿A qué llamamos un plan de pensiones?

Cuando hablamos de un plan de pensiones nos estamos refiriendo a un instrumento en el que la persona que lo adquiere realiza aportaciones de forma constante que son invertidas en los mercados con la finalidad de obtener beneficios.

Éstos dependerán, esencialmente, de dos cosas: la cantidad de inversión que el cliente esté dispuesto a realizar en un producto o servicio y el cómo se aproveche dicho producto en el mercado.

De esta forma, el beneficiario recibirá de forma un dinero que será recuperado en tres formas:

  • Un solo pago.
  • Pagos periódicos.
  • De forma mixta (una combinación de los anteriores)

Todo esto cuando llegué a su edad de jubilación, o en tres casos puntuales: si sufre un paro que dure un tiempo considerable (es decir, que se quede sin empleo por meses), si padece de alguna enfermedad grave o queda de alguna manera invalido.

¿Y a qué llamamos seguro de jubilación?

Contrario al plan de pensiones, esta clase de seguro entra en la familia de las pólizas, aunque su objetivo termine siendo el mismo de un plan de jubilación: realizar un aporte de dinero durante un tiempo que garantice un colchó económico que nos proporcione estabilidad.

Y su funcionamiento es bastante sencillo: se realiza un pago de forma periódica a una compañía que lo invierte y ésta a su vez, al obtener ganancias, realiza un fondo donde deposita el dinero de forma fija o mixta, dependiendo del contrato.

¿Y en qué se diferencian?

  • En la fiscalidad son dos cosas diferentes, pues no vas a responder de la misma forma ante Hacienda si presentas un plan de pensiones o un seguro de jubilación.
  • Las aportaciones son otro aspecto por tomar en cuenta, ya que con un plan se puede reducir tu factura fiscal cuando declares la renta para que no supere los 8.000 euros anuales. Con un seguro esto no pasa.

El rescate.

Presta atención, si realizas un rescate de tu plan de pensiones vas a pagar algunos impuestos, como si de pronto recibieses una renta tu trabajo. Pero lo cobrado va a incrementar la base imponible y de ésta dependerá cuánto deberás pagar al fisco.

Esto no pasa en un seguro, pues al rescatarlo te aseguras de sólo pagar la rentabilidad que has obtenido con base al ahorro.

Y por supuesto, otra enorme diferencia en torno a este punto es que si quieres realizar un rescate de tu plan de pensiones sólo podrás hacerlo a través de un paro, de enfermedad o de incapacidad.

Mientras que el seguro es muchísimo más sencillo, prácticamente no hay prohibiciones, aunque deberás revisar el contrato que firmes para no saltarte alguna condición que te haga pagar una comisión de más.

Y hemos llegado al final ¿qué te ha parecido? ¿por cuál te inclinarías más? ¿por un plan de pensiones o por los seguros de jubilación?